El coqueluche o tos convulsa es una enfermedad respiratoria altamente contagiosa, tiene distribución universal y afecta a todos los grupos de edad, pero es especialmente grave en niños pequeños, lactantes y personas con enfermedades crónicas.
La Sociedad Argentina de Pediatría advierte sobre el incremento de tos convulsa
En distintas regiones del país se observa un incremento sostenido de casos de coqueluche, y en lo que va de 2025 se registraron en el país 3441 casos sospechosos, de los cuales 333 fueron confirmados.
La entidad médica instó a reforzar la vigilancia epidemiológica y a mejorar la campaña de vacunación en el país, ya que la cantidad de casos reportados este 2025 ya triplica la cifra registrada el año anterior.
En Tierra del Fuego se registra la mayor incidencia acumulada de casos, seguido por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y en tercer lugar la Provincia de Buenos Aires.
En mayoría de los casos se concentran en los menores de 5 años, particularmente menores de 6 meses.
En la semana epidemiológica se informaron 4 pacientes fallecidos con coqueluche confirmada: 2 en menores de 6 meses, 1 en el grupo de 6 a 11 meses y otro en el grupo de 12 a 23 meses.
Situación en Santa Fe
La provincia ya suma 19 casos de tos convulsa en 2025. Salud pide reforzar la vacunación y la vigilancia, especialmente en menores de un año. Del total de infectados, 16 pertenecen al departamento Rosario y los tres restantes se reportaron en los departamentos La Capital, General López y Caseros. Siete casos adicionales fueron clasificados como probables y nueve pacientes requirieron internación, aunque no se registraron fallecimientos en la provincia hasta el momento.
La enfermedad, que es altamente contagiosa, afecta especialmente a bebés menores de un año, el grupo más vulnerable y donde ya se notificaron 9 de los casos confirmados. También se registraron casos en adolescentes y adultos, con edades que van desde los 2 meses hasta los 41 años. Se transmite por las gotitas que se expulsan al hablar, toser o estornudar, y que puede parecer un simple resfrío en los primeros días. Sin embargo, evoluciona hacia una tos quintosa característica, con episodios violentos que pueden derivar en neumonía, convulsiones o cuadros neurológicos, sobre todo en lactantes.
La importancia de la vacunación
La coqueluche es prevenible mediante vacunas contenidas en el calendario nacional, como la pentavalente o la triple bacteriana. No obstante, la baja cobertura de vacunación, potenciada por los años de pandemia, ha generado un terreno fértil para el regreso de esta enfermedad.
La provincia está reforzando la vacunación en todos los grupos indicados: bebés a los 2, 4 y 6 meses, con refuerzos a los 15-18 meses y al ingreso escolar, más una dosis en la adolescencia, a los 11 años. Además, las embarazadas deben recibir una dosis entre las semanas 20 y 32 de gestación para proteger al bebé desde antes del nacimiento.
“Los casos más graves se dan en los menores de dos meses, que todavía no tienen defensas propias. La inmunización materna es clave para proteger a estos recién nacidos”.
Santa Fe emitió una alerta sanitaria en septiembre, luego actualizada en las últimas semanas ante el aumento de casos en la región.
Recomendaciones clave para la población
Desde el Ministerio de Salud recomiendan:
- Completar los esquemas de vacunación en todas las edades.
- Vacunar a embarazadas desde la semana 20.
- Consultar al médico ante síntomas de tos persistente, especialmente en menores.
- Aislar casos confirmados y realizar tratamiento y quimioprofilaxis en contactos estrechos.
- Mantener medidas de prevención respiratoria y control epidemiológico.
La tos convulsa no es una enfermedad del pasado. Detectar, vacunar y prevenir son las claves para evitar que se cobre nuevas víctimas.
