El 19 de octubre se conmemora el Día Internacional de la lucha contra el Cáncer de Mama. Conocer los factores de riesgo, incorporar hábitos de prevención, hacerse chequeos y aprender a realizar el autoexamen son claves para detectar la enfermedad a tiempo.
El cáncer de mama sigue siendo la principal causa de muerte oncológica en mujeres en Argentina y en el mundo. Cada año se diagnostican alrededor de 22 mil casos nuevos en el país, y más de 6 mil mujeres pierden la vida por esta enfermedad que, detectada a tiempo, podría curarse en más del 90% de los casos.
La carga de enfermedad que representa el cáncer de mama es desproporcionadamente mayor en los países en vías de desarrollo, donde la mayoría de las muertes por cáncer de mama ocurren prematuramente, en mujeres menores de 70 años.
El pronóstico después de un diagnóstico de cáncer de mama ha mejorado dramáticamente en los países de altos ingresos, los cuales han tenido una disminución del 40% en mortalidad por cáncer de mama (estandarizada por edad) entre 1980 y 2020, tras la introducción de programas de detección temprana y protocolos de tratamiento estandarizados. La detección precoz y el acceso a tratamiento efectivo siguen siendo un reto para países con recursos limitados, a pesar de que existen intervenciones probadas y rentables. Se pueden lograr mejoras sustanciales en el control global del cáncer de mama mediante la implementación de lo que ya sabemos que funciona.
- El cáncer de mama es el cáncer más común y la causa más común de muerte por cáncer en las mujeres en las Américas.
- En 2022, hubo más de 220,000 nuevos diagnósticos de cáncer de mama en América Latina y el Caribe, y casi 60,000 muertes.
- Las características que se asocian con un mayor riesgo de desarrollar cáncer de mama incluyen la obesidad, consumo de alcohol, antecedentes familiares de cáncer de mama, exposición a radiación, antecedentes reproductivos y hormonales y consumo de tabaco. Alrededor de la mitad de los casos se desarrollan en mujeres sin factores de riesgo identificados además de ser mujeres con 40 años de edad o más.
- El cáncer de mama surge en las células de revestimiento de los conductos (85%) o lóbulos (15%) del tejido glandular de la mama.
- Cuando el cáncer se limita al conducto o lóbulo donde comenzó, no causa síntomas, pero puede eventualmente progresar e invadir el tejido circundante y, finalmente, los ganglios linfáticos locales y otros órganos.
- La carga de enfermedad por cáncer de mama se puede reducir mediante la identificación y el tratamiento temprano de los cánceres, antes de que den síntomas. En contextos con suficientes recursos, se recomienda el tamizaje organizado con mamografía cada dos años para las mujeres de 50 a 69 años. En entornos de recursos limitados, donde los programas de detección de mamografías pueden no ser factibles, el examen clínico de mama parece ser viable.
- El cáncer de mama se presenta con mayor frecuencia como una masa indolora en la mama. Es importante que las mujeres que encuentren una masa consulten a un profesional de salud lo antes posible, incluso si no causa dolor.
- Las masas en las mamas pueden desarrollarse por razones distintas al cáncer (hasta el 90%). El cáncer de mama puede presentarse de muchas maneras, por lo que es importante un examen médico completo. Otros síntomas del cáncer de mama incluyen engrosamiento de la mama, alteración en el tamaño, la forma o la apariencia de la mama, alteraciones de la piel como enrojecimiento, picaduras o hoyuelos, cambio en la apariencia del pezón o la piel alrededor (areola), y/o secreción anormal del pezón. Los cánceres de mama avanzados pueden erosionarse a través de la piel y propagarse a otras partes del cuerpo, desencadenando síntomas adicionales.
- El tratamiento del cáncer de mama puede ser eficaz, especialmente cuando se detecta a tiempo. Por lo general, implica cirugía con o sin radiación y medicamentos. La efectividad del tratamiento depende de someterse al curso completo del tratamiento.
- Los cuidados paliativos y de apoyo ayudan a mejorar la calidad de vida de las pacientes y sus familias y también pueden influir positivamente en el curso de la enfermedad, con el objetivo de satisfacer las necesidades de atención de apoyo, psicosociales y espirituales de las mujeres con cáncer de mama.
¿Cómo realizar el autoexamen de mamas?
En un ambiente que tenga una buena iluminación, colocate frente a un espejo con el torso desnudo y seguí los siguientes pasos:
Paso 1
Con los brazos relajados y caídos al lado del cuerpo, observá el aspecto externo de los senos, su tamaño y si son simétricos. También verificá que la piel no tenga hoyuelos, no esté rugosa ni enrojecida.
Paso 2
Repetilo con las manos apoyadas sobre la cadera, contrayendo los músculos del pecho.
Paso 3
También hacelo entrelazando las manos por detrás del cuello y girando ligeramente el busto de izquierda a derecha.
Paso 4
Llevá el brazo del lado del seno a examinar detrás de la cabeza. Con la otra mano palpá de afuera hacia adentro. Inspeccioná de manera horizontal desde el tórax y las costillas hacia el pezón y la zona que lo rodea.
Paso 5
Repetí el procedimiento con el brazo al costado del cuerpo.
Paso 6
Palpá la axila completa con el brazo detrás de la cabeza para detectar posibles nódulos o bultos.
Paso 7
Por último, apretá suavemente el pezón con el dedo índice y el pulgar y observá si se produce alguna secreción de líquidos y tomá nota de sus características.
Repetí este proceso con la otra mama.
